¿Qué es el autismo?

En los últimos años, se ha producido un aumento de los conocimientos y la comprensión de la anomalía del neurodesarrollo, el Trastorno del Espectro Autista (TEA).

Este trastorno afecta a los niños principalmente en sus habilidades socio-comunicativas, neurodesarrollo y capacidad emocional para conectar y procesar los problemas de forma saludable. Además, este trastorno suele presentarse con síntomas como comportamientos estereotipados repetitivos (aleteo con las manos, ponerse de puntillas, ponerse bandas en la cabeza, alinear los juguetes), adherencia rígida a horarios y patrones, y conductas autolesivas. Uno de cada 70 niños padece este trastorno y es más frecuente en niños que en niñas. Como su nombre indica, el autismo se sitúa dentro de un espectro, en el que algunos niños sólo están afectados levemente mientras que otros lo están gravemente y a menudo no pueden desenvolverse de forma independiente.

Tratamiento biomédico del autismo

Terapias tradicionales para el autismo

Ha habido muchos enfoques de tratamiento para controlar los síntomas y efectos del autismo. Algunos incluyen terapia conductual, psicoterapia, terapia ocupacional, logopedia, terapia de respiro y medicamentos. Por desgracia, estos métodos tienen un impacto limitado en la reducción de los síntomas del autismo.

¿Qué es el tratamiento biomédico del autismo?

a terapia biomédica para el autismo considera las causas de los síntomas y los efectos del autismo como una cuestión biológica y trata de abordar estas cuestiones resolviendo los desequilibrios de diversas sustancias bioquímicas y nutrientes del organismo. Un principio fundamental del tratamiento biomédico del autismo es que los trastornos metabólicos, las deficiencias inmunitarias, las anomalías genéticas, los trastornos del sueño y los problemas intestinales causan o intensifican ciertos síntomas conductuales del autismo. También existe una conexión con las deficiencias nutricionales que se relacionan con ciertos comportamientos, como comer tierra y heces (Síndrome de Pica). Una vez que se corrigen y tratan los procesos metabólicos anormales del organismo, los síntomas del autismo se reducen o a veces desaparecen por completo. El uso de un tratamiento biomédico para reducir los síntomas del autismo es complejo y requiere varias fases de pruebas de laboratorio y regulación dietética. Poco después de comenzar este tratamiento, se produce una reducción notable de los síntomas. A medida que el paciente se adhiere al protocolo, las mejoras se producen día a día, e incluso una vez finalizado el tratamiento.

Biomédico

El tratamiento biomédico del autismo aborda las siguientes cuestiones y procesos del organismo:

  • Estrés oxidativo
  • Procesos de sulfatación alterados
  • Procesos inflamatorios
  • Microbioma
  • Patógenos parasitarios
  • Funcionalidad del glutatión
  • Procesos de metilación deteriorados
  • Deficiencias de nutrientes
  • Vías de biosíntesis de neurotransmisores y catabolismo

Las pruebas de laboratorio realizadas en las fases iniciales del tratamiento personalizado del autismo están indicadas para detectar lo siguiente:

  • Metales pesados como plomo, mercurio, cadmio, arsénico
  • Oligoelementos
  • Aminoácidos
  • Sensibilidad alimentaria
  • Patógenos
  • Nutrientes y minerales como: zinc, sodio, magnesio, potasio

Beneficios de la biomedicina para el autismo por suplementación

Entre los suplementos habituales que se administran dentro del tratamiento biomédico del autismo se encuentran los ácidos grasos omega-3, la vitamina D, la vitamina C, el magnesio y el glutatión. Aunque sería muy extenso nombrar cada uno de los posibles suplementos y tratamientos administrados, a continuación explicamos la relación entre algunos de los suplementos más utilizados y explicamos sus efectos para que comprenda mejor por qué se prescriben y los beneficios que aportan.

Beneficios de los suplementos para el autismo

Ácidos grasos omega-3

Se sabe que los ácidos omega-3 están relacionados con la mejora del humor y el temperamento. Los estudios demuestran que las personas que consumen regularmente aceite de pescado y otras fuentes de ácidos grasos omega-3 sufren menos depresión y otros trastornos relacionados con el estado de ánimo. En lo que respecta al autismo, este vínculo es crucial, ya que la ingesta de ácidos grasos omega-3 regula las hormonas y las sustancias químicas del cerebro responsables del estado de ánimo, la disminución de los episodios de llanto y las rabietas y la aparición de un temperamento tranquilo y más suave.

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La película documenta la terapia específica de Matteo y enseña cómo es posible reducir drásticamente los síntomas del autismo analizando pruebas de laboratorio avanzadas y aplicando un conocimiento profundo de cómo reparar los procesos metabólicos alterados.

Magnesio

Un co-diagnóstico común del autismo es el Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad. Este trastorno se caracteriza por una incapacidad anormal para mantener la atención en determinadas tareas, deberes u otras cuestiones que requieren un compromiso de la atención. En algunos perfiles del trastorno, la hiperactividad se observa a un ritmo desproporcionado, lo que causa preocupación en el niño que presenta el síntoma. Este perfil del TDAH se observa con frecuencia en niños con trastorno del espectro autista. Por ello, se han realizado estudios para encontrar tratamientos adecuados para ello. Los principios biológicos del tratamiento del autismo abogan por el uso de vitamina B6 con magnesio. Los pacientes con autismo que han tomado Vitamina B6 con Magnesio han observado una estabilización de la hiperactividad y el TDAH tras los tratamientos protocolizados prescritos. La explicación biológica de esto es que se ha demostrado que el magnesio corrige las deficiencias encontradas en el canal del receptor potencial transitorio de melastatina (TRPM) en el cerebro.

Vitamina D

Los estudios han demostrado que las deficiencias de vitamina D son comunes entre la población autista. Los profesionales abogan por el aumento de la vitamina D en las dietas de los pacientes autistas. Tras un estudio en el que se utilizaron herramientas como la Escala de Valoración del Autismo Infantil (CARS), la Escala de Respuesta Social (SRS) y la Lista de Comprobación de la Evaluación del Tratamiento del Autismo (ATEC), cualidades como la irritabilidad, la hiperactividad, el retraimiento social y el habla inapropiada disminuyeron entre 1 y 3 puntos tras un aumento de la vitamina D dentro de las dietas de los niños autistas y la marcada diferencia se observa cuando se configuran adecuadamente los niveles de vitamina D.

Revisiones del tratamiento biomédico del autismo

Como se ha visto anteriormente, los protocolos utilizados para el tratamiento biomédico del autismo se han derivado de estudios e investigaciones realizados por diversos actores del sector junto con investigadores académicos. Los comentarios de los participantes durante la investigación se convirtieron en la primera fuente de revisiones y críticas de los principios y postulados de la práctica. Los resultados de los estudios realizados sobre la eficacia del tratamiento biomédico del autismo demuestran que la práctica es segura, tecnológica y eficaz. Muchos padres que no buscan un tratamiento oficial de protocolo biomédico para su hijo autista acaban incorporando los principios de la práctica regulando la dieta de su hijo y añadiendo suplementos para disminuir los comportamientos y síntomas problemáticos. Sin embargo, dar suplementos nutricionales que no se ajusten a los resultados de las pruebas de laboratorio y al proceso metabólico alterado no es aconsejable y puede producir el efecto deseado o resultar tóxico debido a la falta de supervisión profesional.

Vitaminas y suplementos para el tratamiento del autismo

Preguntas Frecuentes

Pregunta: ¿Cuáles son algunos comportamientos comunes del autismo que el tratamiento biomédico puede aliviar?

Respuesta: El tratamiento biomédico puede ayudar con una amplia gama de síntomas y comportamientos autistas como:

  • Hiperactividad
  • Depresión
  • Retrasos en la comunicación
  • Trastornos del sueño, incluido el insomnio
  • Ingesta de arena, arcilla y heces
  • Golpes en la cabeza, aleteo de manos, andar de puntillas
  • Indigestión
  • Ansiedad
  • Falta de comprensión de situaciones sociales
  • Caminar en círculos
  • Retraso cognitivo
  • Sensibilidad al ruido
  • Irritabilidad y más

Pregunta: ¿Recibe cada niño el mismo protocolo de tratamiento?

Respuesta: Todos y cada uno de los niños que reciben tratamiento biomédico para el autismo supone una creación biológica única. Como tal, todos y cada uno de los planes de tratamiento se adaptan en función de los síntomas, los resultados de las pruebas de laboratorio y los resultados de la evaluación. Esto significa que cada niño recibirá un tratamiento único según los objetivos del programa y el plan terapéutico establecido por el químico que analizó los procesos metabólicos alterados descubiertos en los resultados de las pruebas de laboratorio.

Pregunta: ¿A qué edad se inicia el tratamiento?

Respuesta: El autismo suele diagnosticarse entre los 2 y los 6 años. Sin embargo, los profesionales insisten ahora en la importancia de una intervención precoz. Conocer los signos de advertencia del autismo puede ser de gran valor, ya que esto puede impulsar a los padres a buscar ayuda temprana, lo que mejorará significativamente el pronóstico de la afección. En algunos casos, la intervención temprana hace que el niño se sitúe en el extremo leve del espectro, lo que significa que las posibilidades de tener éxito en la vida cotidiana y en las relaciones son positivas. A continuación encontrará algunas señales de alarma para alertarle:

  • Poco o ningún contacto visual
  • No responde al nombre
  • Juego aislado
  • Falta de juego imaginario
  • Golpearse la cabeza, agitar las manos, andar de puntillas
  • Falta de atención compartida
  • Incapacidad para mantener la atención
  • Retraso en el habla
  • Pérdida de habilidades e hitos previamente desarrollados
  • Dar vueltas
  • Ausencia de expresión alegre en el rostro
  • Falta de interés por comunicarse
  • Confunde los pronombres «yo» y «tú

Pregunta: ¿Debe tomarse alguna precaución antes de someterse a una prueba de laboratorio?

Respuesta: Sí, en previsión del análisis de sangre y de la recogida de muestras, hay que prepararse. Los resultados de las pruebas pueden ser malinterpretados por la ingesta de suplementos en torno al momento de la prueba. Por ello, es obligatorio abstenerse de tomar suplementos durante una semana antes de la toma de muestras para las pruebas (sangre, orina, heces, pelo). Asimismo, no se recomienda consumir alimentos ricos en potasio como plátanos, patatas y frutos secos antes de realizar una prueba de potasio. Además, no se recomienda y debe evitarse la toma de muestras de laboratorio cuando se padezca fiebre, tos, resfriado u otra enfermedad.

Pregunta: ¿Cuánto dura la terapia?

Respuesta: El tratamiento dura hasta 5 meses.

Pregunta: ¿Dónde se pueden adquirir los suplementos y productos nutricionales?

Respuesta: Puede conseguir los suplementos y productos biomédicos prescritos en su país de origen o en www.biocare.co.uk.

Conseguir la ayuda necesaria para su hijo es de suma importancia y prioridad. No dude en concertar una cita de consulta con el Centro de Tratamiento Personalizado del Autismo (C.A.T) para iniciar hoy mismo el proceso de cambio y curación. Cada niño es una creación única y con los cuidados adecuados, puede llegar a ser todo aquello para lo que fue creado.

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La información contenida en este artículo es exclusivamente para fines divulgativos. No debe utilizarse para tratamiento personal ni como sustituto del consejo médico. No hay ninguna representación o garantía, explícita o implícita, que implique la exactitud, validez o integridad del contenido de este artículo. La suplementación nutricional sólo debe realizarse bajo la supervisión de un profesional autorizado (y de acuerdo con los resultados de las pruebas de laboratorio).