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Las investigaciones demuestran que la terapia con metil-B12 posee un enorme potencial terapéutico en niños con autismo.
Los niños del espectro autista suelen tener más dificultades para absorber los nutrientes. Suelen consumir comidas muy limitadas y su sistema digestivo puede no ser tan eficaz como el de sus compañeros neurotípicos.
Dreams Can Come True
Los sueños pueden hacerse realidad
En cinco meses de terapia, los notables progresos de Matteo en las capacidades de comunicación, verbalización y comprensión le permitieron superar los criterios del autismo.
En los últimos años, se ha producido un aumento de los conocimientos y la comprensión de la anomalía del neurodesarrollo, el Trastorno del Espectro Autista (TEA). Este trastorno afecta a los niños principalmente en sus habilidades socio-comunicativas, neurodesarrollo y capacidad emocional para conectar y procesar los problemas de forma saludable.
La investigación ha demostrado que un suplemento diario de omega-3 para niños con trastornos del espectro autista favorece un funcionamiento saludable del cerebro y reduce significativamente varios síntomas del autismo
El folato, también conocido como vitamina B9, se ha estudiado más en las dos últimas décadas. Es una parte importante de las vitaminas del grupo B, y muchos profesionales sanitarios recomiendan que las mujeres embarazadas tomen suplementos de folato.
El vínculo de la serotonina con el autismo
Los problemas digestivos son frecuentes en los niños autistas. Los expertos recomiendan analizar su metiltetrahidrofolato (relacionado con el ácido fólico), que es esencial para mantener una buena salud metabólica.
Muchas personas mayores de 60 años luchan contra la pérdida de memoria, la niebla mental y los problemas de movilidad. Estos síntomas son mucho más raros en los niños, con la excepción de aquellos a los que se les ha diagnosticado un trastorno del espectro autista.
Las rabietas son un problema común en los niños con autismo. A medida que se hacen más frecuentes, es necesario examinar la causa. En muchos casos, las rabietas se producen en respuesta a un cambio de rutina.
Uno de los principales criterios utilizados para detectar el autismo es el contacto visual total o parcial (o la falta del mismo), con preferencia por la visión lateral y desenfocada.
En el caso del autismo, el contacto visual parcial puede aparecer de forma diferente y con distinta intensidad. Sin embargo, la mayoría de los niños del espectro tienen verdaderos problemas para establecer un contacto visual total o parcial.
Los niños con autismo no son ajenos a las dificultades de aprendizaje y los problemas de memoria. Un enfoque personalizado de la suplementación podría ser la solución respaldada por la ciencia que estaba esperando.